Abogados especialistas en divorcios y separaciones en Tenerife

Abogados expertos en divorcios y separaciones en Tenerife

Un buen abogado de familia es aquel que sabe comprender la importancia de evitar conflictos y llegar a acuerdos duraderos. Especialmente cuando existen hijos en común, la mejor política es el entendimiento y la negociación, llegando a soluciones justas con las que ambas partes puedan retomar sus vidas sin rencillas ni rencores.

Nuestro equipo de abogados en Tenerife trabaja precisamente con esta máxima: evitar el conflicto en la medida de lo posible y convertir una etapa tan dura como un divorcio o una separación en un proceso lo más amable y sencillo posible, allanando el camino desde el punto de vista legal y personal.

Si necesitas un abogado de familia, contáctanos. Nuestros abogados cuentan con una amplia experiencia

Divorcios y separaciones: ¿Cuáles son las diferencias?

Lo primero que debes tener claro es si es mejor optar por una separación o por un divorcio. En nuestro despacho de abogados de familia tratamos tanto casos de divorcio como de separación, en función de las necesidades de cada pareja o familia: estas son las grandes diferencias entre estas dos categorías de ruptura familiar desde el punto de vista legal.

 

Separación

La principal característica de la separación matrimonial es que el vínculo del matrimonio no se rompe, aunque sí se produce un cese de la convivencia. Hay parejas que se separan solo formalmente, sin tomar decisiones jurídicas. Sin embargo, la separación legal tiene consecuencias y supone adoptar una serie de decisiones importantes que quedarán recogidas e un documento llamado convenio regulador.

Por ejemplo, las separaciones matrimoniales con hijos obligan a tomar decisiones acerca del régimen de guarda y custodia de menores, ya que la pareja deja de convivir.

En general, la solución deseable es la custodia compartida, que será por la que opten los juzgados y tribunales siempre que ello vaya en beneficio del menor. La otra opción es la custodia monoparental, en la que se genera un derecho de visitas para el progenitor no custodio y un régimen de comunicaciones. Existen otras fórmulas de custodia menos usuales, incluyendo la ejercida por un tercero.

También se deberá decidir, como veremos en el apartado sobre el convenio regulador, quién vivirá en el domicilio conyugal, si se generarán posibles pensiones hacia alguna de las partes…

En cualquier caso, debes saber que la separación es ‘reversible’, aunque puede desembocar en divorcio si deseamos formalizar la ruptura y hacerla definitiva. Es la mejor opción si la idea es tomar un tiempo por separado sin tomar ninguna decisión irreversible. Eso sí, siempre podremos volver a casarnos con la misma persona si nos arrepentimos.

 

Divorcio

El divorcio supone la desaparición del vínculo matrimonial, lo que implica, entre otras cosas, que los miembros de la pareja podrán volver a casarse. Se trata, por tanto, de un paso más allá que la separación legal, con carácter definitivo. Muchas parejas pasan previamente por la separación para formalizar más adelante su divorcio, una vez asentado su nuevo estatus familiar o definida su decisión definitiva.

También en este caso se adoptan decisiones importantes que afectan a la custodia de los niños, uso de la vivienda familiar, posibles pensiones (alimentos o compensatoria)…

El divorcio es lo mejor si tienes claro que la ruptura debe ser definitiva. En cualquier caso, siempre será mejor que se desarrolle de forma amistosa y que se adopten decisiones fruto del consenso.

Por último, no es necesario alegar causa alguna para solicitar la separación o el divorcio: la única exigencia legal es que hayan transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio, aunque existen excepciones (riesgo para la vida, la integridad física moral o sexual del cónyuge que lo solicita o de los hijos del matrimonio).

Si estás pensando en separarte o divorciarte, nuestro despacho tiene una larga experiencia en la firma de este tipo de acuerdos. No dudes en contactarnos

Divorcio o separación de mutuo acuerdo o contencioso

Además, separaciones y divorcios pueden desarrollarse de distinto modo en función de si existe acuerdo o no entre las partes. Por eso existe el llamado divorcio de mutuo acuerdo, así como el divorcio contencioso. Del mismo modo, existe la separación de mutuo acuerdo y la separación contenciosa:

 

Divorcio de mutuo acuerdo y separación de mutuo acuerdo

Tanto el divorcio de mutuo acuerdo como la separación de mutuo acuerdo tienen en común que se desarrollan de forma amistosa, fruto del pacto de ambas partes. Este acuerdo suele implicar una negociación previa, a veces bajo la tutela de un mismo abogado, que velará por alcanzar el equilibrio entre ellos.

Lo importante es que la decisión final no se deje en manos del juez, de forma que la pareja sea capaz de presentar en el juzgado un documento fruto del consenso para que éste lo valide y formalice el divorcio o la separación. Lógicamente, el convenio regulador negociado deberá ajustarse a la legalidad para que el juez lo valide.

A falta de acuerdo, nos veremos abocados a acudir a la vía contenciosa, en la que cada miembro de la pareja es representado por un abogado distinto, y en la que cada cual presenta su propia propuesta de convenio regulador ante el juez. En estos casos, como veremos, se produce una pérdida de control sobre la decisión final, y es frecuente que se recurra la sentencia, alargándose (y encareciéndose) el proceso.

Muchas veces se confunde el divorcio de mutuo acuerdo con el llamado coloquialmente ‘divorcio exprés’. En realidad, el ‘divorcio exprés’ es un divorcio de mutuo acuerdo que puede formalizarse ante notario y que resulta más barato, rápido y sencillo.

Sin embargo, no siempre es posible: es necesario no solo el acuerdo de las partes en cuanto a todos los extremos del convenio regulador, sino también que no existan hijos menores o dependientes de los padres, así como embarazo en el momento de solicitar el divorcio. Así, el acuerdo de divorcio con hijos es posible, pero deberá formalizarse ante el juez.

Nuestros abogados en Tenerife especializados en divorcios pueden ayudarte a llegar a un acuerdo duradero y justo

Divorcio o separación de mutuo acuerdo o contencioso

Además, separaciones y divorcios pueden desarrollarse de distinto modo en función de si existe acuerdo o no entre las partes. Por eso existe el llamado divorcio de mutuo acuerdo, así como el divorcio contencioso. Del mismo modo, existe la separación de mutuo acuerdo y la separación contenciosa:

 

Divorcio de mutuo acuerdo y separación de mutuo acuerdo

Tanto el divorcio de mutuo acuerdo como la separación de mutuo acuerdo tienen en común que se desarrollan de forma amistosa, fruto del pacto de ambas partes. Este acuerdo suele implicar una negociación previa, a veces bajo la tutela de un mismo abogado, que velará por alcanzar el equilibrio entre ellos.

Lo importante es que la decisión final no se deje en manos del juez, de forma que la pareja sea capaz de presentar en el juzgado un documento fruto del consenso para que éste lo valide y formalice el divorcio o la separación. Lógicamente, el convenio regulador negociado deberá ajustarse a la legalidad para que el juez lo valide.

A falta de acuerdo, nos veremos abocados a acudir a la vía contenciosa, en la que cada miembro de la pareja es representado por un abogado distinto, y en la que cada cual presenta su propia propuesta de convenio regulador ante el juez. En estos casos, como veremos, se produce una pérdida de control sobre la decisión final, y es frecuente que se recurra la sentencia, alargándose (y encareciéndose) el proceso.

Muchas veces se confunde el divorcio de mutuo acuerdo con el llamado coloquialmente ‘divorcio exprés’. En realidad, el ‘divorcio exprés’ es un divorcio de mutuo acuerdo que puede formalizarse ante notario y que resulta más barato, rápido y sencillo.

Sin embargo, no siempre es posible: es necesario no solo el acuerdo de las partes en cuanto a todos los extremos del convenio regulador, sino también que no existan hijos menores o dependientes de los padres, así como embarazo en el momento de solicitar el divorcio. Así, el acuerdo de divorcio con hijos es posible, pero deberá formalizarse ante el juez.

 

Divorcio contencioso y separación contenciosa

El divorcio contencioso y la separación contenciosa se desarrollan sin que exista acuerdo entre las partes, bien en cuanto a la propia decisión de divorciarse o separarse, bien en cuanto a la forma de regular las implicaciones de esta ruptura. Si uno no quiere firmar el divorcio, si una parte no quiere firmar el convenio regulador… nos encontraremos ante este escenario.

Muchas veces la falta de consenso puede solventarse eligiendo a los abogados correctos, así como optando por una única representación legal que medie entre ambas partes. La buena noticia es que un procedimiento contencioso puede transformarse en amistoso en cualquier momento si las partes llegan a un acuerdo durante su transcurso, aunque ya se hayan iniciado los trámites por esta vía.

En cualquier caso, recuerda que dejar la decisión en manos del juez hará que pierdas control sobre ella y es posible que el resultado no deje contento a nadie. Ello alargará el proceso y enquistará conflictos. Hablar siempre es la mejor política, y contar con un abogado matrimonialista especialista en este tipo de conflictos te ayudará a reducir daños, coste económico, duración del proceso y, sobre todo, dolor para ti y los tuyos.

Si la vía del mutuo acuerdo es imposible, nuestros abogados te acompañarán en el procedimiento contencioso

El convenio regulador: estas son las materias sobre las que tendrás que decidir en tu divorcio o separación

Por último, no queremos dejar de explicar el contenido mínimo del convenio regulador de tu divorcio o separación.

El convenio regulador del divorcio o la separación es un documento clave, ya que en él se recogen todas las decisiones con respecto a la ruptura y al desarrollo de la vida por separado. La base legal del convenio regulador la encontramos en el Código Civil y, en este sentido, existen determinados aspectos que siempre deben regularse en estos casos (siempre que sean aplicables):

  • El cuidado de los hijos sujetos a la patria potestad de ambos, el ejercicio de ésta y, en su caso, el régimen de comunicación y estancia de los hijos con el progenitor que no viva habitualmente con ellos.
  • Si se considera necesario, el régimen de visitas y comunicación de los nietos con sus abuelos, teniendo en cuenta, siempre, el interés de aquellos.
  • El destino de los animales de compañía, en caso de que existan, teniendo en cuenta el interés de los miembros de la familia y el bienestar del animal; el reparto de los tiempos de convivencia y cuidado si fuera necesario, así como las cargas asociadas al cuidado del animal.
  • La atribución del uso de la vivienda y ajuar familiar.
  • La contribución a las cargas del matrimonio y alimentos, así como sus bases de actualización y garantías, en su caso.
  • La liquidación, cuando proceda, del régimen económico matrimonial.
  • La pensión compensatoria que corresponda satisfacer, en su caso, a uno de los cónyuges.

Además, no olvides que una forma de restar incertidumbre en estos casos es definir determinadas reglas de forma previa, a través de lo que conocemos como capitulaciones matrimoniales. En ellas podrás definir cómo se gestionará la custodia, si existirán derechos económicos a favor de uno de los miembros de la pareja o ambos, qué destino se dará a bienes comunes como la vivienda…

Por ejemplo, en la mayor parte del España el régimen matrimonial que se aplica por defecto es el de gananciales (es el caso de Canarias). Si prefieres el régimen de separación de bienes, o si quieres establecer reglas específicas y a medida, tendrás que dejarlo claro en un documento legal.

Aunque pueda parecer incómodo negociar estos términos, lo cierto es que la experiencia nos demuestra que dejar claras las condiciones económicas del matrimonio y de una eventual ruptura aporta tranquilidad a la pareja, al quedar claro el peor escenario posible y conocer de antemano los límites e intereses de la otra parte.

Esto se aplica también al caso de las parejas de hecho: si quieres que tu unión produzca determinados efectos económicos o se rija por determinadas reglas, o si quieres conocer cuáles son tus derechos y los de tu pareja en este marco, te recomendamos solicitar asesoramiento legal.

 

Por qué es importante el asesoramiento de un abogado de Familia

Un divorcio o separación supone casi siempre un mal trago para quienes lo atraviesan, incluso aunque exista acuerdo en cuanto a la decisión en sí misma y en cuanto a sus términos. Mucho más cuando una de las partes no deseaba esta decisión, o cuando las posturas de los miembros de la pareja no consiguen acercarse y se termina en un divorcio contencioso.

Por eso es tan importante apoyarse en un abogado de Familia que te ofrezca la máxima confianza, que conozca los entresijos del Derecho Procesal en esta materia y que esté dispuesto a defender tus intereses sin perder de vista que una solución amistosa, fruto del diálogo y el entendimiento entre las partes, siempre será más duradera y aportará más tranquilidad a la larga.

Si te encuentras en una situación de divorcio o separación, o quieres barajar tus posibilidades, consulta a nuestros abogados especialistas en Derecho de Familia en Tenerife


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