UNA EMPRESA NO PUEDE PROHIBIR LAS PROPINAS UNILATERALMENTE

UNA EMPRESA NO PUEDE PROHIBIR LAS PROPINAS UNILATERALMENTE

Fuente ADN Social y STS 17-6-21, EDJ 620066

Extraído de la fuente de referencia. El TS declara nula de la decisión adoptada por una empresa de hostelería de prohibir las propinas. Se trata de una modificación sustancial de las condiciones de trabajo y ni su carácter extrasalarial de ni su dependencia de la voluntad de terceras personas impiden que la posibilidad de recibirlas de la clientela sea considerada una verdadera condición de trabajo.

Eliminación del bote de propinas
La empresa dedicada a prestar el servicio de cafetería en determinados centros hospitalarios y, tras una auditoría que pone de manifiesto el descontrol en la gestión del efectivo, adopta una serie de medidas entre las que se encuentra la eliminación del bote de propinas. A partir de ese momento, en los tickets de caja se añade la expresión “no se admiten propinas”, y en el centro de trabajo se coloca el centro un cartel en el mismo sentido. El importe anual percibido por cada trabajador por este concepto es de unos 90 -100 euros anuales.

Al considerar que la percepción de las propinas es una condición más beneficiosa y su eliminación constituye una modificación sustancial de las condiciones de trabajo, la representación sindical en la empresa plantea demanda de conflicto colectivo solicitando se declare la nulidad de esa decisión empresarial. El TSJ considera que la propina ni tiene carácter salarial ni se integra en ninguna de las demás materias contempladas en el ET art.41 y desestima la demanda. La representación sindical interpone recurso de casación ante el TS.

La cuestión que se plantea consiste en determinar si la percepción de propinas es una condición de trabajo y si, por tanto, la eliminación del bote de propinas supone o no una modificación sustancial de las condiciones de trabajo y por tanto, si puede o no ser eliminada unilateralmente sin someterse al régimen de las MSCT.

Para resolver la cuestión, el TS recuerda que su doctrina sobre las propinas ha establecido que trata de una liberalidad, de manera que la clientela decide si las abona o no, y que su naturaleza es extrasalarial al ser percibidas por el trabajador con ocasión de su trabajo, pero no proceder del ingreso del patrimonio empresarial sino de un tercero.

En el supuesto enjuiciado, hasta la auditoría, la empresa había venido permitiendo a sus trabajadores la posibilidad de percibir propinas. Esto supone que esta posibilidad tenga que ser considerada una ventaja o condición de empleo. Para el TS el percibo de propinas debe considerarse una parte del contrato laboral, lo que es diferente de su consideración salarial, es por ello que las conductas relacionas con su administración pueden generar medidas empresariales (despido inclusive); que la empresa, ejerciendo sus poderes directivos, tiene en su mano la posibilidad de permitir su disfrute o de vedarlo; o que los convenios colectivos han podido adoptar decisiones sobre su distribución.

Por otra parte, señala que la empresa en el ejercicio de su facultad de dirección y organización de la actividad productiva puede imponer determinadas pautas de conducta en su entorno productivo, como es la prohibición de que su plantilla sea gratificada por la clientela, no obstante, cuando esa posibilidad de ganancia económica y recompensa moral es preexistente se ha de seguir el procedimiento fijado al efecto por el ET art.41.

Respecto de le exigua trascendencia económica de la decisión empresarial (90 o 100 euros anuales) ha de tenerse en cuenta que por un lado, no se trata de prestaciones abonadas por la empresa y por otro lo que se discute es la validez de la eliminación de una condición laboral. Además, el importe de la propina es del todo incierto, ya que depende de la voluntad de terceros y su finalidad es, además de económica, gratificar moralmente ya que manifiesta un reconocimiento por parte de los clientes.

Por tanto, el TS concluye que el carácter extra salarial y de mera liberalidad las propinas no impide que la misma constituya una condición de trabajo cuya alteración debe realizarse a través del procedimiento establecido y que la eliminación de esa ocasión de ganancia por parte de la empresa constituye un cambio relevante, no tanto en su dimensión económica (siempre incierta) sino en aspectos atinentes al clima de trabajo y a la existencia de estímulos o recompensas honoríficas.

Por todo ello, se estima el recurso de casación planteado declarando la nulidad de la decisión adoptada por la empresa sobre percepción de propinas.

Nota. Se plantea voto particular por el magistrado Sr. D. Ángel Blasco Pellicer que considera que el empresario podía tomar su decisión de eliminar el bote de propinas sin necesidad de acudir al procedimiento previsto en el ET art.41 al tratarse de una condición de la relación con sus clientes y porque los efectos de tal decisión sobre los trabajadores fijos era de escasa cuantía y trascendencia, lo que impedía, como se ha afirmado anteriormente, su consideración como modificación sustancial.

Si desea realizar una consulta sobre esta u otra cuestión relacionada con el mundo del derecho del Trabajo, no dude en contactarnos para pedir una cita:

Teléfono 822178769.
Email info@mborgesabogados.com
O a través del formulario de contacto de nuestra web.

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.


Notice: ob_end_flush(): failed to send buffer of zlib output compression (1) in /home/mborgesabogados/www/wp-includes/functions.php on line 5221

Notice: ob_end_flush(): failed to send buffer of zlib output compression (1) in /home/mborgesabogados/www/wp-includes/functions.php on line 5221

Notice: ob_end_flush(): failed to send buffer of zlib output compression (1) in /home/mborgesabogados/www/wp-content/plugins/complianz-gdpr/class-cookie-blocker.php on line 366