UN JUZGADO CALIFICA DE LABORAL LA RELACIÓN ENTRE DELIVEROO Y SUS REPARTIDORES

UN JUZGADO CALIFICA DE LABORAL LA RELACIÓN ENTRE DELIVEROO Y SUS REPARTIDORES

Fuente ADN Social y Sentencia JS Barcelona núm 31, 11-6-19

Nuevo episodio en este caso. En la relación entre Deliveroo y sus repartidores concurren las notas clásicas que califican una relación como laboral: ajenidad, dependencia y carácter personalísimo. La empresa no se limitaba a poner en contacto los clientes con los repartidores a través de una aplicación informática sino que ejercitaba todo su control, impartía instrucciones, y monitorizaba la actividad de los repartidores. Además, asignaba las franjas horarias de reparto teniendo en cuenta las preferencias de los repartidores pero también la rapidez en el reparto, las opiniones de los clientes y la ausencia de rechazos de pedido.

El CASO.- Deliveroo, empresa dedicada a la comercialización, venta y entrega de comida preparada de restaurantes a domicilio, suscribe para el desarrollo de su actividad contratos de prestación de servicios con los repartidores, también llamados riders. En los contratos se acordó, entre otras cuestiones: la posibilidad del repartidor de subcontratar los servicios con terceros, previa autorización de la empresa; el abono de 4 € brutos por entrega realizada, asegurándose un mínimo quincenal de 8 € por hora de trabajo; y la aportación por el repartidor de una bicicleta o moto, teléfono móvil y conexión de datos. Para la asignación de la franja horaria de servicio, el repartidor debía hacer una oferta determinando los días y franjas horarias deseados. Durante la prestación de servicios la empresa monitorizaba la actividad que se iba desarrollando: si se atendían los pedidos o se rechazaban, los tiempos de reparto y la localización de los repartidores conectados.

El 19-6-2017, la empresa informa a todos los repartidores de la actualización del contrato que pasa a ser de dos tipos: «contrato de servicios TRADE» y «contrato de servicios actualizado», y que debían devolver firmado antes del 9-7-2017. Los repartidores iniciaron un período de protestas denunciando su precariedad laboral y que estaban en una situación de falsos autónomos. Además, se remitieron a la empresa varios preavisos de huelga y se formuló una denuncia ante la ITSS la cual extendió acta de liquidación por falta de afiliación o alta, concluyendo en la existencia de relación laboral entre la empresa y los repartidores. El 8-8-2017, la empresa remitió a un total de 207 repartidores carta de extinción de sus contratos al no haber suscrito ninguno de los nuevos contratos ofrecidos. Once de estos trabajadores presentan demanda de despido, al considerar que la relación es laboral y no mercantil.

Para la resolución de la cuestión planteada, el JS núm 31 Barcelona realiza un exhaustivo análisis de las sentencias dictadas en la materia tanto por el TJUE en el asunto Uber (TJUE 20-12-17, C-434-15) como por el TS en relación con Radio Mensajeros, S.A (TS 26-2-86, EDJ 1571); con un traductor de OFILINGUA S.L (TS 16-11-17, EDJ 262773) y con operarios de mantenimiento de ascensores de Zardoya OTIS (TS 24-1-18, EDJ 10162 y 8-2-18, EDJ 10151). La aplicación de la doctrina contenida en estas sentencias al supuesto analizado conduce al JS a calificar la relación de laboralidad. La empresa no se limitaba a poner en contacto los clientes con los repartidores a través de una aplicación informática, sino que los demandantes prestaban sus servicios plenamente integrados en el ámbito de organización y dirección de la empresa. Destacan como claves para la calificación los siguientes elementos:

1. Ajenidad: existe tanto en los frutos (ya que por la actividad de los repartidores obtiene ingresos la empresa) como en los riesgos (pues el repartidor percibe una cantidad por pedido con independencia de que no pague el cliente o el restaurante).

Además, encuentra en la relación los siguientes indicios clásicos de la ajenidad: contraprestación económica de carácter fija o periódica ya que la empresa garantizaba un mínimo de 8 €/hora; y ajenidad en la marca puesto que los repartidores no operaban en el mercado como trabajadores autónomos con marca propia de modo que si algún beneficio o perjuicio se derivaba de su modo de desenvolverse en la prestación, era para Deliveroo, no para él.

2. Dependencia: es el elemento que suscita la mayor controversia dada la alegación de la empresa de que los repartidores podían rechazar encargos. Sin embargo, esto era así en teoría porque en la práctica el rechazo de pedidos formaba parte de la métrica que la empresa empleaba para configurar los horarios, de modo que se podía ver perjudicada la puntuación del repartidor para acceder la semana siguiente a los horarios deseados o acceder a menos franjas de las solicitadas. Para el JS en el proceso de asignación de franjas horarias la empresa tomaba una auténtica decisión organizativa que afectaba al modo en que los repartidores prestaban servicios determinando, cuándo lo harían, cuántos servicios prestarían y cuánta compensación económica recibirían por ello. A juicio del JS todo apunta a que la empresa disfrazaba el ejercicio del poder disciplinario para mitigar la apariencia de laboralidad ya que sustituye las sanciones por la asignación de franjas horarias diferentes a las solicitadas. Por otro lado, para los casos de no poder realizar el reparto, la empresa encomendaba al repartidor encontrar un sustituto para cubrir el servicio. Para el JS esto elimina cualquier atisbo de libertad pues no entiende que en una relación mercantil, en que los trabajadores autónomos están en condición de competencia unos de otros, se les imponga que contacten con otro autónomo para que cubra lo que no puede atender.

3. Carácter personalísimo. La empresa hace mención a la posibilidad de sustitución por parte de los repartidores como elemento demostrativo de la naturaleza mercantil del vínculo. Si bien esta posibilidad estaba recogida en el contrato, en realidad esta circunstancia no se produjo en ningún caso y, además, debía contar con la autorización de la empresa. En cualquier caso, según el TS, la sustitución esporádica no es óbice para calificar la relación como laboral.

Siendo, por lo tanto, auténticas relaciones laborales, la extinción de los contratos deben ser considerados como despidos y calificarse como nulos al apreciarse la vulneración de la garantía de indemnidad.

NOTA

Ante el JS núm 24 Barcelona pende un procedimiento de oficio promovido por la TGSS a fin de que se declare la existencia de relación laboral entre la empresa y 748 repartidores, encontrándose el juicio señalado para el 20-10-2020.

Si desea realiza una consulta sobre este u otro aspecto relacionado con el Derecho del Trabajo, no dude en contactarnos para pedir una cita:

Teléfono 822 178 769
Email info@mborgesabogados.com
O a través de los formularios de consultas de nuestra web.

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.


Notice: ob_end_flush(): failed to send buffer of zlib output compression (1) in /home/mborgesabogados/www/wp-includes/functions.php on line 5221

Notice: ob_end_flush(): failed to send buffer of zlib output compression (1) in /home/mborgesabogados/www/wp-includes/functions.php on line 5221

Notice: ob_end_flush(): failed to send buffer of zlib output compression (1) in /home/mborgesabogados/www/wp-content/plugins/complianz-gdpr/class-cookie-blocker.php on line 366